Por qué necesitamos un canon que no olvide.
El canon literario es, sobre todo, una lista. Alguien la hace, alguien la repite, alguien la da por definitiva. Durante casi dos siglos esa lista se ha confeccionado con un sesgo tan obvio que cuesta verlo: las autoras entran a cuentagotas, a menudo en categorías laterales, y cuando entran suelen quedar reducidas a su relación con un hombre famoso. Los libros que escribieron se publicaron, sí, pero se leyeron poco, se tradujeron tarde y se reeditaron casi nunca.
Elles Editorial quiere hacer el trabajo, modesto y lento, de volver a poner en circulación algunos de esos títulos. No todos, no de golpe, no como una campaña. Libro a libro, con la ambición editorial que la categoría reclama: traducciones nuevas, prólogos situados, ediciones cuidadas, papel que dura.
Recuperar
Elegimos títulos que ya existen pero que el catalán no ha leído nunca, o que hace décadas que nadie reedita. Nos centramos en el siglo XIX y los primeros años del XX, porque es cuando más autoras se publicaron y menos se las ha leído después. La selección no es exhaustiva ni representativa: es la nuestra. La hace un equipo pequeño que defiende cada elección.
El canon se reescribe cada vez que alguien se para a leer lo que elles escribieron.
Editar bien
Rústica con solapas. Formato 14 × 21. Papel de 80 gramos, no más fino. Traducción encargada, no aprovechada de una edición castellana antigua. Cada libro lleva un prólogo que explica por qué lo publicamos ahora y qué entenderemos en él si lo leemos hoy. La labor de edición no es invisible: la nombramos.
Volver a leerlas
La editorial tiene sentido solo si los libros se venden, se leen, circulan. Trabajamos con librerías independientes catalanas y mallorquinas como primer canal. Distribuimos al resto del territorio y, desde la web, también directamente a quien quiera comprarnos en casa. La venta directa es la que nos permite sostener este modelo. La venta a librería es la que nos permite existir como sector.
Este texto es el manifiesto vivo de la editorial. Se irá afinando a medida que el catálogo crezca y que las conversaciones con las librerías, las autoras y las lectoras nos hagan repensar lo que hacemos.